Mi buen vecino
Enviado por Magentaface

La empresa en la cual laboro decidio trasladarme a una de sus tantas oficinas en el extranjero, tocandome viajar a los E.E.U.U.

El ambiente de trabajo no podia ser mejor. Senti desde mi primer dia que encajaba con todos mis nuevos colegas.

La empresa cuido por ubicarme en una zona residencial privilegiada. Tenia un lago que podia ver desde mi ventana. Todo iba a las mil maravillas.

Cada dia al salir a mi trabajo me tropezaba con un gringo. Siempre coincidia mi salida de mi apartamento con su llagada de realizar sus ejercicios. Sus dimensiones delataban el culto que le prestaba a su cuerpo. Todo un ejemplar.
Creo que se daba cuenta que al pasarme yo me volteaba a verlo. Sus impresionantes espaldas y semejante trasero no podia ser menos que admirado. Un dia, cuando me le quede mirando, el se volteo, asomando una sonrisa un poco turbia, casi siniestra. Trague saliba, y mire a donde estaba mi carro, como si nada.

Nunca me fige en los hombres. En realidad nunca senti atraccion particular a ninguno de ellos. A mis 24 años de edad vivia una vida heterosexual que sentia cubria todas mis necesidades. Los amigos del trabajo siempre me arreglaban citas para salir con una que otra chica, que gracias a mi rostro y mi delgado cuerpo era facil candidato de enganche. Mi rubia cabellera, mis ojos azul celestes, un cuerpo sin vellos, mi delgadez y un bronceado que cuido cada fin de semana eran atributos suficientes para lograr mi proposito.

Un dia al abrir la puerta me sorprendio al ver al gringo que esta exactamente parado frente a mi, como bloqueando mi salida al pasillo del edificio. No tenia puesto mas que sus estrechas bermudas que se ajustan a su cuerpo y sus zapatos de correr. Era notable el gigantesco bulto en sus bermudas, donde su miembro apretado, que pedia a gritos ser liberado, dibujaba toda una cordillera montanosa desde su raiz, hasta su pierna derecha.

Lo saludo, y el me ve responde con una sonrisa que no duro mas de un segundo. Mientras se acariciaba semejante miembro, empezo a verme. Su mirada me desvatia. El era el doble de mi tamano. La situacion empezo a exitarme, y no entendia la razon. Nuevamente le saludo, dandole la espalda para cerrar la puerta.

Aprovechando ese instante, se me acerca haciendo rozar su paquete en mis gluteos. No sabia que hacer, estaban como rocas. Este semental deseaba montar yegua y ya habia escogido a una, a mi.

Fue cuando comence a temblar. Coincidencialmente, la Sra. Roger, mi vecina, abrio su puerta para sacar, como rutinariamente lo hace, a su animalito. Deje de sentir su masculinidad en mi, y aprovecho para esquivarlo y me dirijo al carro. Lo veo pasar frente a mi, pero sin antes darme cuenta como sujeto nuevamente su inmenso bulto.

Pase todo el dia con ideas nunca antes pensadas. Lo veia desnudo, lo veia frente a mi con sus grandes pectorales, su su inmensa humanidad, que cubria cada cm de mi cuerpo.

Dificilmente logra terminar mis tareas del dia, y recogi mi maleta para emprender mi regreso a casa. No dejaba de pensar que pasaria si el estuviera en mi puerta esperandome, que haria yo.

Ciertamente mis temores se cumplieron. Al regresar el estaba esperandome. Recostado sobre mi puerta estaba ahi, sonriendo, apoyandose solo en una pierna mientras la otra flexionada contra la puerta. El sabia que volveria y estaba esperandome. Al verme, me di cuenta como su bulto empezo a tomar tamano. No sabia que hacer. Se deslizo un paso a delante de la puerta para dejarme pasar y poderla abrirla. Lo hice . Al hacerlo senti como de un empujon me hizo entrar. Este empujon fue tan violento que perdi el equilibrio y cai en el suelo dentro de mi apartamento. Acto seguido, el entro y cerro la puerta detras de el. Se aproximo a mi, poniendo un pie sobre mi cuello, de tal manera que me inmovilizaba, evitando que me parara.

En ese momento, me dijo en un ingles no muy refinado, tipo provinciano: 'Seras mi pequena putica'. No sabia que hacer, no sabia si gritar pidiendo ayuda. Quede en el piso, totalmente desamparado. Y resulto que me excite. Mi glande empezo a buscarse paso entre mi pantalones. Fue cuando empezo a patearme, golpeando mis nalgas con sus mano, me castigaba como cuando se regana a un nino. En buena posicion senti sus palmadas, las cuales hacian enrogecer mi trasero. Cerando su mano, formando un puno, arremetio contra ellas. Pude ver gracias a los espejos de la sala, que quedaron en color purpura. luego, paso su lengua gentilmente por cada una de ellas, y empezo a mordisquearlas.

Acto seguido, el gringo me tomo de las axilas, me levanto en sus brazos, y me condujo a mi cuarto. Me lanzo a la cama, y en eso momento, al bajarse sus bermudas pude ver en todo su explendor su pene. Este animal media 28 cm. Ahora si que estaba asustado. Nunca habia sido tocado, e iba a descubrirlo con semejante herramienta. El me volteo, boca abajo y de un tiron me bajo mis pantalones y ropa interior al mismo tiempo.

Senti, que uno dedos exploraba entre mis nalgas, abriendose paso hasta mi ano. Sin piedad lo introdujo todo su largo. Yo me retorcia del dolor. Pero en silencio. No alce la voz. Entonces, y con ambas manos separo mis nalgas y
empezo a meter su hombria en mi virginidad. Sentia como destrozaba cada cm de mi recto al dejar pasarlo. No tuvo piedad de mi. Lo metio todo de un tiron. Y empezo con un movimiento ritmico a violarme.

Sentia desfallecer. Mis sentidos se iban, y me abandonaban. Me sujeto del cuello como si me queria ahocar. Sentia que la cama se partiria, aunque al que partian en dos era a mi. Tras 10 minutos de forcegeo, me volteo y se
acerco hasta mi cara, e intentaba meterlo entre mis labios. Yo los mantenia sellados. Con su pulgar, forzo que los abriera y en un segundo ya estaba saboreando su glande. Su cabeza era inmenza y asemejaba a un hongo. Senti
como la deslizaba hasta mi garganta. Y empezo nuevamente. Esta vez dejaria todo un cargamento de semen, el cual trague sin opcion.

Se recosto a mi lado. Ahi lo tenia, un hombre de su tamano, a mi lado. No me dejaba de decir lo 'bueno que su putica sirvio a su amo'.

Cuando creei que todo habia terminado. Se levanto, y me levanto. Me puso contra la pared, para nuevamente brirme el cuerpo y depositar su tremendo baul, de cuyo tesoro ya habia sido alimentado.

Estando contra la pared su virilidad se duplico. Sentia su fortaleza crecer y crecer. Y en ese momento de excitacion, eyacule por primera vez. El sintio mi semen. Lo unto en su mano y lo paso por mi boca. Ya me tenia donde el queria. La raiz de su miembro golpeaba mis nalgas a una velocidad que no podia cronometrar. Estaba totalmente excitado. El semental montando a su yegua.

En esta oportunidad acabo en mi recto. Senti como vaciaba su carga en mi. Cada cargamento de este ejemplar era grande. Todo un buen proveedor.

Me volteo, y pude ver su rostro. Esta vez el pudo ver en mi mirada en vez de temor, deseo. Me levanto, y puse mi pies en su hombros. Esta posicion permitio que el penetrara con mayor facilidad su miembro. Que rico, ya me
habia amanzado. Me convertia a cada segundo, en su putica, mas y mas su objeto, su posesion.

Al terminar, me tomo en brazos, y me llevo a la sala. En ese momento tocaron a la puerta y el abrio. Eran dos amigos de el, que al entrar y verme empezaron a desvestirse. El les dijo que ya estaba listo para ellos, pero les
dijo a sus amigos que no danaran su mercancia. En ese momento en mi mente vino un pensamiento: Ya era suyo. Era su negocio. Me puse en posicion y trabaje a ambos hombres bien. No queria dejar mal parado a mi dueno. Me
penetraron por detras y por la boca. Para luego intercambiar posiciones. Pero no eran mejor que mi amo. Nada como el sabor que el habia dejado en mi boca. No como su miembro. Su virilidad. despues de una hora se largaron. Mi amo vino entonces y me dijo. Te mudas conmigo, dejaras tu trabajo para comvertirte en mi perra. Le dije: 'puedes hacer conmigo lo que quieras, soy tuya'.

Me llevo a su apartamento donde 6 hombres nos esperaban. Me llevo a su cuarto, y empezo a dejarlos pasar uno por uno. Al salir, le entregaban a mi amo, el dinero por mis servicios. Pero no era suficiente. Queria mas. Al
terminar con sus amigos le dije que tenia mas ganas, que tenia fuego en mi ano, que necesitaba mas, y mas grandes. El me respondio, que el en su vida en la granja nunca habia visto un animal como yo. Me convertia en un animal
sexual.

Me llevo a un bar. Me desnudo frente a todos. Pudo mostrar su mercancia. Un joven de 24, delgado, bronceado, catire de ojos claros. Luego el dijo: 'cinco dolares, solo cinco dolares', y fue todo lo que les dijo a todos en el bar.
Me llevo al bano, y empezo a formarce una cola frente al mismo. Lo hice con no menos de 40 clientes.

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  • Jacks dice... En verdad no creo que lo haya hecho con tantos en un solo dia y menos siendola primera vez
  • roder david dice... que tenia una vferga grande y si fuera tu pediria lo mismo mas mas mas
  • roder david dice... me gusto la historia y quisiera tener ese pene en mi ano afortunado tu

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